Una pregunta frente a ti, nada más. No hay respuestas cerradas, no hay una ruta marcada. Solo tú y la pregunta. Y cuando la lees es solo tuya, porque lo que te trae solo tú lo puedes descifrar.
Vivimos rodeados de información procesada, rápida, lista para consumir. Aquí propongo lo contrario: un lugar para detenernos y cuestionar, para dudar con calma.
Un espacio donde la pregunta no sea el medio para llegar a una respuesta, sino el principio de otra búsqueda. Detrás de una pregunta, debería venir otra. Y luego otra más.
Mi propio pensamiento. Preguntas, ideas y conexiones que me atraviesan en el camino y comparto por escrito.
Donde Gepeta me devuelve una mirada externa y me muestra aquello que como humanos se nos escapa o se nos olvida.
Conversaciones con otras personas sobre temas que me rondan la cabeza. Sin intención de cerrar nada, solo de explorar.